domingo, 11 de octubre de 2015

ENTREVISTAS YANET URREGO


Se realizan tres entrevistas a jóvenes de Dosquebradas – Risaralda, cada uno libremente plantea desde su vivencia el significado de bullying y como lo percibe a su alrededor
Se adjunta como evidencia fotos de las entrevistas realizadas

ENTREVISTA UNO
FELIPE GONZÁLEZ URREGO  (19 años)
1.  ¿Qué es para ti el bullying?
R/ Es el acoso excesivo que se le hace a alguien para hacerlo sentir mal o burlarse de él
2.  ¿Has vivido alguna experiencia de bullying?
R/ Si varias, por ejemplo cuando era pequeño me decían orejón. 
3.  ¿Conoces a alguien que viva el bullying?.
R/ Si se burlan de mi amigo Camilo por ser narizón
4.  ¿Has sido parte alguna vez de bullying?
R/ No estoy de acuerdo con el bullying, luego no lo practico
5.  ¿Qué harías para evitar el bullying?

R/ Pedir respeto, promover que respeten a los otros


ENTREVISTA 2
JULIANA FRANCO RESTREPO  (18 años)
1.  ¿Qué es para ti el bullying?
R/ Es el acoso que sufre una persona por algún defecto que tiene, ese acoso puede ser físico, emocional para hacerlo sentir inferior a la persona que causa el bullying
2.  ¿Has vivido alguna experiencia de bullying?
R/ Si me molestan mucho porque a veces soy muy brusca, entonces me dicen que yo soy muy macho, en esos momentos me molestan mucho por eso, me empiezan a hacer la bulla y me hacen sentir mal
R/ Si varias, por ejemplo cuando era pequeño me decían orejón.  
3.  ¿Conoces a alguien que viva el bullying?.
R/ Si tengo una amiga que es muy blanca y le dicen quesito, y la molestan mucho por eso y a veces cuando se enoja se pone rojita como un tomate y le comienza a dedir fosforito.
4.  ¿Has sido parte alguna vez de bullying?
R/ A veces molesto a la niña que es muy blanquita, también le digo quesito
5.  ¿Qué harías para evitar el bullying?
R/ Primero que todo, me haría respetar y conforme a mi me respeten y me haga respetar ya se va volviendo una cadena para evitarlo.



ENTREVISTA 3
SOFÍA MEJÍA URREGO  (8 años)
1.  ¿Qué es para ti el bullying?
R/ Como una persona que le pega a otro le diga cosas malas, la maltrate, eso es el bullying
2.  ¿Has vivido alguna experiencia de bullying?
R/ Más o menos, a veces me maltratan mis amiguitos, me dicen cosas feas, eso me ha pasado en el colegio
3.  ¿Conoces a alguien que viva el bullying?.
R/ A veces en el colegio tratan mal a los niños, las profesoras a veces los gritan mucho, les dicen cosas feas entonces,  los niños se sienten mal
4.  ¿Has sido parte alguna vez de bullying?
R/ No señora
5.  ¿Qué harías para evitar el bullying?
R/ No decirle cosas feas a los otros niños, no pegarles y tratarlos bien





PERFILES DE LOS PARTICIPANTES EN LAS AGRESIONES

No es difícil intuir las características de la figura del agresor y de la figura de la víctima en este proceso.

A nivel internacional, la OMS (Organización Mundial de la Salud), dicta tres criterios diagnósticos para categorizar el bullying:
  1. La existencia de una o más de las conductas de hostigamiento internacionalmente reconocidas como tales. (El desprecio, el odio, la ridiculización, la burla, el menosprecio, los motes, la crueldad, la manifestación gestual del desprecio, la imitación burlesca son los indicadores de esta escala).
  2. La repetición de la conducta que ha de ser evaluada por quien la padece como no meramente accidental, sino como parte de algo que le espera sistemáticamente en el entorno escolar en la relación con aquellos que lo acosan.
  3. La duración en el tiempo, con el establecimiento de un proceso que va a ir minando la resistencia del niño y afectando significativamente a todos los órdenes de la vida: académico, afectivo, emocional y familiar.

Participantes
Los participantes de toda situación de Acoso Escolar son tres: los acosadores, la víctima y los espectadores. Se trata del denominado “Triángulo del Bullying”.
Agresor o Victima activa
Cabe aclarar que en la mayoría de los estudios realizados sobre este tema se menciona la necesidad de diferenciar distintos tipos de víctimas, incluyendo como víctima al agresor.
Normalmente, el agresor tiene un comportamiento provocador y de intimidación permanente. Posee un modelo agresivo en la resolución de conflictos, presenta dificultad de ponerse en el lugar del otro, vive una relación familiar poco afectiva, y tiene muy poca empatía.
Según los expertos criminalistas y psicólogos (Avilés, J.M.), un niño puede ser autor de Bullying cuando solo espera y quiere que hagan siempre su voluntad, cuando le gusta probar la sensación de poder, cuando no se siente bien o no disfruta con otros niños, si sufre intimidaciones o algún tipo de abuso en casa, en la escuela o en la familia, cuando es frecuentemente humillado por los adultos, o cuando vive bajo constante presión para que tenga éxito en sus actividades. Los agresores ejercen su acción contra su víctima de diversas formas: les golpean, les molestan, provocan, acosan con empujones y golpes, les nombran de una forma desagradable o despectiva, les generan rumores, mentiras o bulos, les aíslan del grupo, les ofenden y les anulan.
Normalmente, los jóvenes agresivos no agreden delante de los adultos, por lo tanto los profesores y padres desconocen la existencia de estos comportamientos agresivos y desafortunadamente no pueden hacer algo para detener a los agresores o ayudar a los jóvenes que están siendo agredidos. El comportamiento agresivo no es normal y no debe ser considerado como que “es cosa de niños.”
Tiene tendencia al abuso de poder y el deseo de intimidar y dominar, apoyados en una sensación de superioridad -sobre todo física hacia la víctima. Esta tendencia es persistente y termina provocando la consolidación de la conducta, con lo que se supera lo que podrían ser situaciones meramente episódicas. Es decir, los alumnos bully se caracterizan por una agresividad estable, que se configura como característica conductual y da como resultado, entre otros, la desadaptación y el distanciamiento de los objetivos escolares.
En definitiva, el alumno bully es físicamente fuerte, de igual o mayor edad que la víctima (recuérdese lo señalado acerca de su necesaria conciencia de superioridad cierta); necesita dominar, tener y sentir su poder.

Agredido o Victima pasiva
Habitualmente, son niños que no disponen de recursos o habilidades para reaccionar, son poco sociables, sensibles y frágiles, son los esclavos del grupo, y no saben revirar por vergüenza o por conformismo, siendo muy perjudicados por la amenazas y agresiones.
La personalidad del agredido, más difícil de precisar y que no justifica que sea objeto de vejaciones, suele ser la de un niño identificado como víctima, débil, inseguro y con bajos niveles de autoestima. Se caracterizan por falta de competencia social, la cual se refleja en una carencia de asertividad; es decir, dificultad para saber comunicar sus necesidades. Posiblemente sea un niño sobreprotegido en el ámbito familiar.
El niño agredido vive normalmente en una situación social de aislamiento (con frecuencia no tiene ni un solo amigo entre los compañeros); en relación a lo cual cabe considerar su escasa asertividad y dificultad de comunicación, así como su baja popularidad, que según algunos estudios llega a ser incluso inferior a la de los agresores. Para explicarlo, conviene tener en cuenta que la falta de amigos puede originar el inicio de la victimización, y que ésta puede hacer que disminuya aún más la popularidad de quien la sufre.
Estos niños suelen tener una conducta muy pasiva, miedo ante la violencia y manifestación de vulnerabilidad (de no poder defenderse ante la intimidación), alta ansiedad (a veces incluso miedo al contacto físico y a la actividad deportiva), inseguridad y baja autoestima; características que cabe relacionar con la tendencia observada en algunas investigaciones en las víctimas pasivas a culpabilizarse de su situación y a negarla, debido probablemente a que la consideran más vergonzosa de lo que consideran su situación los agresores (que a veces parecen estar orgullosos de serlo), (Salmivalli et al., 1996).
La conducta de las víctimas pasivas coincide con algunos de los problemas asociados al estereotipo femenino, como la fragilidad y la debilidad (Bosch Fiol, Esperanza; Ferrer Pérez, Victoria A., 2008). La situación de acoso es sufrida por igual por los chicos (que probablemente serán más estigmatizados por dichas características) y por las chicas (entre las que las características son más frecuentes pero menos estigmatizadoras). La asociación de dichas características con conductas infantiles permite explicar, por otra parte, por qué las víctimas pasivas disminuyen con la edad.
Dentro de las víctimas, se han distinguido, al menos, dos subgrupos: los rechazados agresivos y los rechazados sumisos o no agresivos (Parkhurst y Asher, 1992). En la década de los 80 numerosas investigaciones constataron la estrecha relación entre el rechazo y la violencia (Bierman, 1986; Coie y Kupersmidt, 1983; Dodge, 1983), llegándose incluso a asumir que la conducta violenta constituía la principal causa de rechazo por el grupo de iguales (Dodge, Coie, Petit y Price, 1990), sin embargo, como venimos diciendo, en la actualidad el rechazo se ha vinculado, además de con la participación en comportamientos violentos, con las siguientes conductas problemáticas: la baja implicación en comportamientos prosociales, el comportamiento inmaduro, las conductas evitativas y los niveles elevados de síntomas depresivos y de ansiedad (Bierman, 2004).

Los compañeros espectadores
Los espectadores o testigos del maltrato entre iguales son de forma mayoritaria los compañeros de las víctimas y de los agresores. Entre los espectadores suele producirse una inhibición a intervenir ante las situaciones de maltrato. Esta inhibición está motivada por el miedo a ser incluido en la agresión o en el círculo de la victimización. En las respuestas a una encuesta, el 30% de los testigos “intentó ayudar a la víctima”, mientras que el 70% no intentó intervenir. Desglosada esta cifra, el 40% no hizo nada porque “no era de su incumbencia”, y el 30% no ayudó aunque “sintieron que deberían hacerlo”, probablemente por temor a ser víctimas.  Hay una intención que no se traduce en conducta, lo que podría ser modificado. (Glew, Rivara, Feudtner, 2000).
Los agresores necesitan del silencio y la complicidad de los espectadores para continuar con su conducta. La violencia que ejercen sobre las víctimas tiene en los espectadores un efecto disuasorio que les impide denunciar, pero en numerosas ocasiones llega incluso a producirse un contagio social que hace que los espectadores se impliquen directa o indirectamente en la agresión.
Cordialmente,
Yanet Urrego O
UNIVERSIDAD NACIONAL ABIERTA Y A DISTANCIA UNAD
CURSO FUNDAMENTOS Y GENERALIDADES DE INVESTIGACION


ACTIVIDAD  TRABAJO COLABORATIVO II


PRESENTADO AL TUTOR
 STEVE RODRIGUEZ


REALIZADO POR

JOSE EDIER RIVERA MURILLO

GRUPO 15001_240





SEPTIEMBRE 11 DE 2015

INTRODUCCION

Esta actividad se realiza con el fin de efectuar un análisis profundo de 2 artículos que fueron previamente seleccionados por el grupo de participantes del curso Fundamentos y Generalidades de Investigación donde se identifican las problemática actuales que más afectan a los niños y jóvenes en los contextos educativos como lo es el Bullying, este problema es una realidad latente en nuestro país y afecta el normal desarrollo psicológico y social en la etapa latente de los niños.
Estos trastornos afectivos y psicológicos que se pueden tener, son situaciones que se ven a diario y que por su dimensión es de vital importancia que se intervenga por los profesionales y que se planteen posibles soluciones que permitan el buen desarrollo e intervención del profesional de psicología en estos casos.




OBJETIVOS GENERALES:
Ø  Conocer y asimilar las principales manifestaciones de conductas violentas en los distintos contextos ya sea social o educativo.
Ø  Informar a nuestros compañeros de clase sobre el fenómeno Bullying.
Ø  Al tratar y manejar el tema, contribuir en la prevención del fenómeno de la violencia en las entidades educativas donde se esté presentando.
Ø   Corroborar nuestra hipótesis y general posibles intervenciones para mejorar la convivencia en el ámbito escolar.
OBJETIVOS ESPECIFICOS:
Ø  Informar qué es la violencia Escolar.
Ø  Conocer las causas del fenómeno y sus tipos.
Ø  Distinguir el prototipo de alumno violento, como el de víctima.
Ø  Tomar conciencia sobre la problemática de la violencia y sus consecuencias psicológicas.
ALCANSE DEL ESTUDIO:
En el bullying destaca un abuso de poder y un deseo de intimidar y/o dominar al otro. Se da entre iguales, con un rango de diferencia de edades no mayor a los 3 años, y sucede generalmente entre varias personas, dejando sin defensa a la víctima.
Un buen plan de intervención consta de entrevistas individuales y grupales en el ámbito escolar y familiar tanto con los padres del niño víctima, como con los padres del niño acosador y de los otros niños violentos. Dentro de la intervención escolar hay que distinguir el trabajo dentro del aula y que problemas se presentan dentro de ella.
El trabajo en el aula debe incluir el trabajo con los niños protagonistas, y con el grupo-clase, para cada uno de estos grupos existen diferentes formas de actuación, esta etapa se hará de forma cognitivo conductual.
 Se basa en la aplicación de actuaciones que aumenten la autoestima del niño víctima, y el niño problema o acosador, pues hay que fomentar la valoración de su imagen dándole algún papel protagonista en la vida del aula y en su contexto familiar.

CONCLUSION


Al realizar eta actividad nos permitió emplear las estrategias adecuadas para intervenir el ámbito escolar con sus distintas problemáticas que en el se presentan y también identificar cuál es su reacción cognitiva a situaciones cambiantes en las que se ven enfrentados a diario y cómo afrontar los riesgos que nos presenta la sociedad.

BIBLIOGRAFIA

Moral del Arroyo, Gonzalo, Suárez Relinque, Cristian, & Musitu Ochoa, Gonzalo. (2013). El bullying en los centros educativos: Propuestas de intervención de adolescentes, profesorado y padres. Apuntes De Psicología, 31(2), 203-213.tomado de http://www.apuntesdepsicologia.es/index.php/revista/article/view/323/297
Zabaraín Cogollo, Sara, & Sánchez Pabón, Dalgis. (2009). Implicaciones del bullying o maltrato entre pares en el desarrollo psicoafectivo de niños y niñas en etapa de latencia. Psicogente, 12(22), Psicogente, 2009, Vol.12(22). tomado de de http://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=3265212